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Por qué crecen las donaciones en vida y qué revela esta tendencia
La noticia publicada por Expansión apunta a un aumento de las donaciones en vida impulsado por dos factores muy concretos: el temor a futuras subidas de impuestos y el encarecimiento de la vivienda. No se trata solo de una decisión fiscal. Para muchas familias, adelantar bienes a hijos u otros parientes se ha convertido en una forma de facilitar el acceso a una vivienda cuando el ahorro previo y la financiación hipotecaria no bastan.
Sin embargo, el incremento de estas operaciones no significa que donar sea automáticamente mejor que heredar. Una donación es una transmisión patrimonial irrevocable, salvo circunstancias excepcionales o pactos muy concretos, y sus efectos pueden condicionar la economía, la autonomía y las relaciones familiares de quien dona durante años. La oportunidad de actuar antes de un posible cambio tributario no debe sustituir a una planificación jurídica completa.
La cuestión decisiva no es únicamente cuánto se paga hoy, sino qué patrimonio necesita conservar el donante, cómo quedarán protegidos todos los herederos y qué impuestos aparecerán ahora y en el futuro.
Donar y heredar no son lo mismo: diferencias que importan
La donación adelanta la transmisión y exige capacidad económica
En una herencia, los bienes cambian de titularidad tras el fallecimiento. En una donación, la persona propietaria entrega el bien o el dinero en vida. Esto permite ayudar en el momento en que el hijo o familiar lo necesita, por ejemplo para la entrada de una casa, pero también supone perder total o parcialmente el control sobre lo donado.
Si se dona una vivienda, el donante debe valorar qué ocurriría si necesita venderla para sufragar cuidados, si empeora su situación económica o si surgen conflictos con el beneficiario. En ciertos casos puede reservarse el usufructo, de modo que se transmite la nuda propiedad pero se mantiene el derecho de uso y disfrute. Esta fórmula puede ser útil, aunque no elimina la necesidad de estudiar la fiscalidad y de redactar correctamente la escritura.
La donación de dinero también requiere trazabilidad. Entregar fondos por transferencia, identificar el concepto y formalizar el negocio jurídico ayuda a acreditar el origen y destino del dinero. Confundir una donación con un préstamo familiar, o declarar uno cuando realmente ha existido el otro, puede generar problemas ante la Administración tributaria y entre los propios familiares.
La herencia permite mantener flexibilidad hasta el final
El testamento conserva la titularidad de los bienes en manos del causante mientras vive y puede modificarse tantas veces como sea necesario, siempre que mantenga capacidad para testar. Por eso, cuando la prioridad es ordenar el reparto futuro sin desprenderse hoy del patrimonio, revisar o elaborar testamento suele ser una vía más prudente.
Además, la herencia está limitada por las reglas de legítima aplicables en el derecho civil común y, en su caso, por la normativa civil foral o especial. Donar a uno de los hijos sin analizar esas reglas puede complicar el reparto posterior. Dependiendo del caso, la donación puede tener que computarse o colacionarse al calcular las porciones hereditarias, salvo que se haya dispuesto válidamente otra cosa dentro de los límites legales.
La vivienda añade un coste fiscal que no conviene ignorar
La presión de los precios inmobiliarios explica que muchas familias quieran anticipar patrimonio, pero una vivienda no se analiza como si fuera una simple transferencia de dinero. Hay, al menos, tres planos relevantes.
Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones: depende de la comunidad autónoma
Las donaciones tributan por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD). Aunque existe normativa estatal, las comunidades autónomas tienen competencias relevantes en reducciones, bonificaciones, tarifas y requisitos. Por ello, dos donaciones similares pueden tener una carga muy distinta según la residencia fiscal aplicable, el parentesco, el importe, el tipo de bien y el cumplimiento de requisitos formales.
En algunas comunidades hay beneficios importantes para donaciones entre padres e hijos, en particular si se formalizan en escritura pública o si el dinero se destina a una finalidad determinada. Pero una bonificación no debe darse por sentada: puede exigir plazos, límites cuantitativos, mantenimiento del bien o condiciones personales del donatario. Incumplir un requisito puede implicar perder el incentivo y afrontar recargos o intereses.
IRPF del donante: donar un inmueble puede generar ganancia patrimonial
Este es uno de los puntos que más se pasan por alto. Cuando se dona un inmueble, el donante puede tener que declarar en su IRPF una ganancia patrimonial calculada, en términos generales, por la diferencia entre el valor de transmisión y el valor de adquisición, con los ajustes legalmente procedentes. Es decir, aunque no reciba dinero, la donación puede tener coste en renta.
La comparación con la herencia es esencial porque, con carácter general, la llamada plusvalía del fallecido no se integra en su IRPF por el fallecimiento. Esto no significa que heredar no tribute —puede tributar por ISD y por otros conceptos—, sino que el mapa de impuestos es diferente. La decisión no puede basarse exclusivamente en una bonificación autonómica de la donación.
La transmisión de terrenos urbanos puede activar el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, conocido como plusvalía municipal. También habrá que prever notaría, Registro de la Propiedad y, cuando proceda, gestoría o valoración. Antes de firmar, conviene solicitar una estimación completa de costes y no solo del impuesto principal.
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Las normas tributarias cambian y la incertidumbre política puede acelerar decisiones familiares. Aun así, anticipar una donación únicamente por miedo a una futura subida de impuestos puede ser un error si se ejecuta sin cálculo. Nadie puede garantizar cómo será una norma que todavía no existe, cuándo entrará en vigor o qué régimen transitorio aplicará.
La respuesta razonable no es paralizarse ni precipitarse: es documentar la situación actual y hacer escenarios. Un abogado de herencias coordinado con un asesor fiscal puede comparar, por ejemplo, la donación inmediata de dinero, la donación de un inmueble con reserva de usufructo, la venta a precio de mercado, el préstamo familiar documentado y la transmisión por herencia mediante testamento actualizado.
También debe revisarse el impacto familiar. Ayudar a un hijo a comprar vivienda puede ser justo y necesario, pero si hay varios descendientes conviene decidir si esa ayuda se imputará a su futura herencia, si será una mejora dentro de los límites legales o si se compensará a los demás de otra manera. Dejarlo sin expresar es una fuente habitual de conflictos sucesorios.
Qué hacer antes de donar dinero o una casa
Checklist práctico para familias
Defina el objetivo real. No es igual financiar la entrada de una primera vivienda que adelantar una herencia o proteger un inmueble familiar.
Calcule la necesidad futura del donante. Incluya ingresos, vivienda habitual, posibles gastos de dependencia y un margen de seguridad. Donar no debe comprometer la subsistencia ni la autonomía de quien entrega el bien.
Identifique la normativa aplicable. La residencia fiscal, el lugar donde se ubica el inmueble y la comunidad autónoma pueden alterar el resultado.
Pida una comparación fiscal por escrito. Debe incluir ISD, IRPF del donante si hay inmueble, plusvalía municipal y costes notariales y registrales.
Revise el testamento y las legítimas. La donación debe encajar en el plan sucesorio global, especialmente cuando hay varios hijos, segundas parejas o bienes privativos y gananciales.
Formalice y conserve pruebas. Escritura pública cuando resulte exigible o aconsejable, justificantes bancarios, valoración del bien, declaración tributaria y pactos sobre imputación a la herencia.
Un abogado especializado en herencias no solo interviene cuando surge un litigio. Su valor está en anticipar los efectos civiles de una donación: reservas de usufructo, cláusulas de reversión, protección del donante, coordinación con el testamento y prevención de reclamaciones entre legitimarios. La fiscalidad importa, pero una operación barata en impuestos puede ser muy costosa si desprotege a la persona mayor o rompe el equilibrio familiar.
FAQ: preguntas frecuentes sobre las donaciones en vida
¿Es siempre más barato donar en vida que dejar una herencia?
No. Depende de la comunidad autónoma, el parentesco, el bien transmitido y la situación del donante. En inmuebles debe analizarse especialmente el posible IRPF del donante y la plusvalía municipal, costes que pueden alterar por completo la comparación.
¿Puedo donar una vivienda y seguir viviendo en ella?
Sí, puede estudiarse la donación de la nuda propiedad con reserva de usufructo. El donante conserva el derecho de uso o disfrute, pero la operación debe configurarse correctamente y valorarse tanto civil como fiscalmente.
¿Una donación a un hijo afecta a los demás herederos?
Puede afectar. Las donaciones pueden computarse al repartir la herencia y, según el caso, ser objeto de colación o reducción si perjudican legítimas. Es recomendable expresar en la escritura cómo se imputa la donación y revisar el testamento.
¿Basta con hacer una transferencia bancaria a mi hijo?
La transferencia acredita el movimiento de dinero, pero no resuelve por sí sola la naturaleza jurídica ni las obligaciones fiscales. Debe documentarse si es donación o préstamo, cumplir la tributación aplicable y conservar todos los justificantes.
Fuente: Expansión — Sun, 20 Sep 2026 21:56:56 GMT